El pequeño mundo de la certificación de las máquinas de votación

Análisis

Las consecuencias de las elecciones del 3 de Noviembre pusieron de relieve la integridad de las máquinas de votación electrónicas utilizadas en Estados Unidos. En respuesta, las autoridades señalaron las certificaciones de las máquinas como una salvaguardia contra posibles problemas sistémicos de las máquinas de votación y su software.

Sin embargo, un examen más profundo del proceso de certificación utilizado para las máquinas revela que el principal organismo de certificación de Estados Unidos, la Comisión Federal de Asistencia Electoral (EAC), mantiene una plantilla de personal inesperadamente reducida, y uno de sus principales empleados es un antiguo ejecutivo de Dominion Voting Systems.

Además, parece que el grueso —si no todo— de los ensayos y pruebas del equipo electoral lo realizan solo dos compañías, Pro V&V y SLI Compliance.

Los sistemas de votación electrónica se han incorporado cada vez más al proceso electoral, lo que suscita preocupaciones en cuanto a su seguridad, fiabilidad y precisión en el proceso. La escasez de personal de los organismos federales que parecen mantener vínculos demasiado estrechos con las compañías que supuestamente están supervisando, plantea cuestiones adicionales sobre la rigurosidad e integridad del proceso de verificación.

Ejecutivo de Dominion se une a la Comisión Federal de Certificación

Kathy Boockvar, a solo dos semanas de haber sido nombrada secretaria de la Mancomunidad de Pensilvania, concluyó en un informe del 17 de Enero de 2019 (pdf) que la máquina de votación “Democracy Suite 5.5A” de Dominion “puede ser utilizada con seguridad por los votantes en las elecciones”, y certificó los sistemas de votación de Dominion en Pensilvania.

En representación de Dominion en ese proceso estaba Jessica Bowers, directora de certificación de Dominion. Además de Pensilvania, Bowers parece haber sido responsable de la implementación de los sistemas Dominion en otros estados, como California, Colorado, Nevada y Tennessee.

Sin embargo, después de disfrutar de una carrera de 10 años en Dominion, Bowers se abriría camino en una nueva trayectoria profesional, en la Comisión Federal de Asistencia Electoral (EAC).

La EAC, que se describe a sí misma como “una comisión bipartidista independiente”, se encarga de adoptar las directrices para el sistema de votación voluntario y proporciona la acreditación de los sistemas de votación de los fabricantes y los laboratorios que prueban los sistemas de votación.

En Mayo de 2019, justo cuando la EAC se preparaba para las elecciones del 2020, se anunció la partida de Ryan Macias, quien había ocupado el cargo de director interino de pruebas y certificación de EAC.

El puesto de Macias era importante, ya que era responsable de gestionar el programa de la EAC que “trabaja con los principales proveedores de equipos de votación del país para certificar y descertificar el hardware y el software de los sistemas de votación, y acreditar los laboratorios para equipos de pruebas”, según el sitio web CyberScoop. Además, Macías había estado supervisando una “importante actualización de las pautas de seguridad del sistema de votación”.

El 9 de Mayo de 2019, la EAC anunció que para reemplazar a Macias había seleccionado a Jerome Lovato, quien había trabajado en la EAC desde Septiembre de 2017. La dimisión de Macias y el posterior nombramiento de Lovato suscitaron algunas preocupaciones en el Congreso, como se señala en una carta enviada a la EAC por los senadores Amy Klobuchar (D-Minn.) y Chris Coons (D-Del.).

“Tras la dimisión de Ryan Macias, la información pública indica que la EAC emplea ahora solo un funcionario a tiempo completo dedicado a supervisar el proceso de certificación. Si bien entendemos que la Comisión puede estar trabajando para contratar personal adicional, nos preocupa el repentino nombramiento de Jerome Lovato como Director de Pruebas y Certificación, especialmente porque los informes indican que el Sr. Lovato trabajará a distancia, a más de mil millas de la sede de la EAC. A medida que los estados continúan actualizando sus equipos electorales y los proveedores desarrollan nuevas máquinas, es esencial que las pruebas y la certificación en la EAC sean plenamente operativas”, escribieron los senadores en su carta.

“Dado el tiempo que puede llevar el proceso de certificación, nos preocupa que la EAC no pueda certificar las máquinas que los estados pretenden utilizar como parte de sus esfuerzos de modernización antes de las elecciones del 2020”.

La preocupación de que la EAC tenga solo “un funcionario a tiempo completo dedicado a supervisar el proceso de certificación” parece comprensible dada la posible importancia de ese deber. Los senadores preguntaron a la EAC qué medidas tomarían para reforzar el personal de cara a las elecciones del 2020.

Esa pregunta fue respondida el 21 de Mayo de 2019 con el anuncio de que la EAC iba a añadir dos personas a su programa de certificación de votos: Jessica Bowers, recientemente directora de certificación de Dominion y veterana de 10 años en la empresa, y Paul Aumayr, exfuncionario electoral de Maryland.

Un artículo describiendo a los nuevos contratados señaló que “no quedó inmediatamente claro cómo la EAC podría mitigar cualquier potencial conflicto de intereses que pudiera surgir al contratar en el programa de la EAC a Bowers, la antigua directora de certificación de Dominion Voting Systems”.

El sitio web de la EAC describe a Bowers como una gestora de “proyectos de pruebas y certificación de sistemas de votación, así como de asistencia en el desarrollo de nuevas Directrices de Sistemas de Votación Voluntaria”, pero no revela ninguna mención directa a su papel en Dominion Voting Systems.

“Antes de unirse a la EAC, ella fue Directora de Certificación de un fabricante de sistemas de votación y ha trabajado en la industria electoral en el desarrollo de software y la certificación desde 2008”, afirma el sitio web.

En la lista de miembros del personal de la EAC, Bowers figura como en funciones en la CIO/CISO, mientras que Aumayr figura como Especialista Superior en Tecnología Electoral. A pesar del importante papel que desempeña la EAC en la integridad de las elecciones, solo figuran en la lista un total de 23 miembros del personal, cinco ejecutivos (de los cuales Lovato es uno) y cuatro comisionados. La EAC tiene a su vez una gran Junta de Asesores compuesta por 37 personas.

Tanto Bowers como Aumayr parecen haber empezado a actuar con rapidez, ya que una actualización del blog de ensayos y certificación de la EAC, del 9 de Julio de 2019, enumera a Aumayr como director de proyectos de “Democracy Suite 5.5B” y de ClearVote 2.0″ de Dominion Voting Systems, mientras que Bowers figura como directora de proyectos de “EVS 6.1.0.0” de Election Systems & Software (ES&S) y “OpenElect 2.1” de Unisyn Voting Solutions.

Las cuatro compañías son miembros del Consejo de Coordinación del Sector de CISA, uno de los dos consejos que emitieron una reciente declaración conjunta sobre la elección el 12 de Noviembre, afirmando que era la “más segura en la historia de Estados Unidos”.

Solo 2 verificadores certificados de equipos electorales

En el sitio web de la EAC, hay siete Laboratorios de Ensayos del Sistema de Votación (VSTL) listados. Sin embargo, solo dos de estos laboratorios de ensayos, Pro V&V y SLI Compliance, figuran en la página como acreditados, ya que los otros figuran con una acreditación expirada.

Desde principios de 2017, estas dos compañías son los únicos laboratorios de ensayos que proporcionaron la certificación del sistema de votación de acuerdo con un listado de certificaciones de la EAC.

En el caso de una de las dos compañías utilizadas, Pro V&V, la EAC no proporciona públicamente el certificado de acreditación en su sitio web, sino que enlaza con una página en la que figura una advertencia de que “no se pudo encontrar la página“.

El último certificado que figura para Pro V&V en el resumen del perfil de la empresa en el sitio web de EAC, este tiene una fecha de emisión del 24 de Febrero de 2015 y es efectivo hasta el 24 de Febrero de 2017. No está claro si la acreditación de la compañía expiró realmente o si el error reside en la página web de EAC.

A pesar de ser responsable de las pruebas y de los datos utilizados en la certificación de sistemas de votación completos, incluyendo el del recientemente certificado “Democracy Suite (D-Suite) 5.5-C Voting System (Informe del test de Pro V&V el 16 de Junio del 2020) de Dominion, mientras que simultáneamente proporciona ensayos del sistema en toda la nación, Pro V&V sólo tiene una única oficina en la lista, ubicada en una suite de negocios, que es apoyada por un sitio web sorprendentemente crudo y escaso.

La descripción del sitio web de las instalaciones de Pro V&V omite la parte de la “suite” de su dirección, mientras que afirma que “la disposición de sus oficinas y laboratorios permite un amplio espacio para el equipo de ensayos, el software y el hardware utilizado en el proceso de ensayo”. Su sitio también afirma que tienen la opción de expandirse a un espacio adicional dentro del mismo complejo.

Pro V&V, al igual que Dominion Voting y Smartmatic, es miembro del Consejo de Coordinación del Sector, de CISA, el mismo consejo que recientemente emitió la declaración conjunta sobre las elecciones presidenciales del 2020. El otro laboratorio de pruebas y ensayos primarios, SLI Compliance, también es miembro del mismo consejo.

En respuesta a las recientes denuncias de posibles problemas con la integridad de las máquinas de votación de Dominion utilizadas en las elecciones del 3 de Noviembre, se citó repetidamente a Pro V&V como autoridad para negar esas denuncias, incluido el recuento en Georgia.

El caso de Georgia

En Julio de 2019, a pesar de las impugnaciones legales existentes, Georgia compró un sistema electoral de 106 millones de dólares a Dominion Voting Systems. En una demanda, que se originó en 2017, los críticos sostuvieron que el nuevo sistema estaba sujeto a muchas de las mismas vulnerabilidades de seguridad que el que estaba reemplazando.

La cuestión llegó a su punto álgido más recientemente después que surgieran acusaciones creíbles de problemas con las máquinas de votación.

Las declaraciones juradas, presentadas como parte de una moción de emergencia el 17 de Noviembre, detallan las acusaciones de los observadores electorales de un posible fraude electoral. Entre otras cosas, los trabajadores electorales relataron casos similares de boletas prístinas que tenían características similares: “Todas eran para Biden y tenían la misma [marca] redonda negra perfecta”.

Sin embargo, ese mismo día, el secretario de Estado de Georgia, Brad Raffensperger, emitió una declaración en la que anunciaba la finalización de la auditoría de las máquinas de votación del estado, en la que afirmaba que “Pro V&V no encontró pruebas de que las máquinas estuvieran manipuladas”.

La declaración fue ampliamente citada por las organizaciones de medios de comunicación y otros como prueba de que las afirmaciones de problemas con las máquinas de votación en Georgia eran infundadas.

Sin embargo, un examen más detenido de la declaración indica que lo único que hizo Pro V&V fue extraer “el software o el firmware de los componentes para comprobar que el único software o firmware de los componentes estaba certificado para su uso por la oficina del secretario de Estado”. El titular del declaración de prensa parece haber sido más importante que el alcance de las funciones reales realizadas por Pro V&V.

A principios de este año, en una declaración jurada del 24 de Agosto, Harri Hursti, reconocido experto en seguridad de la votación electrónica, proporcionó una descripción de primera mano de los problemas que observó con los nuevos sistemas de votación de Georgia durante las elecciones primarias estatales del 9 de Junio y la segunda vuelta de las elecciones del 11 de Agosto.

Hursti informó al tribunal de una serie de problemas, entre ellos el hecho de que “los ajustes del escáner y del software de contabilización que se están empleando para determinar los votos que deben contarse en las papeletas marcadas a mano probablemente hacen que no se cuenten los votos claramente intencionados”.

Hursti también dijo que “el sistema de votación está siendo operado en el condado de Fulton de una manera que eleva el riesgo de seguridad a un nivel extremo” y que “los votantes no están revisando sus boletas impresas por los BMD [Dispositivos de Marcado de Boletas], lo que causa que los resultados generados por los BMD no puedan ser auditados debido a la falta de confianza en el seguimiento de la auditoría”.

Por otra parte, durante las pruebas preelectorales de los sistemas de votación de Dominion en Georgia a finales de Septiembre, los funcionarios electorales descubrieron un problema con la pantalla de la carrera electoral para el senado de Estados Unidos, encontrando que en determinadas circunstancias, no todos los nombres de los candidatos caben en una sola pantalla.

Los abogados de Dominion calificaron el problema como “un problema muy menor” que se solucionaba fácilmente con cambios en el software. Los abogados de los “activistas de la integridad del voto”, que ya están involucrados en demandas sobre el nuevo sistema de Dominion de Georgia, expresaron su preocupación por “la gravedad del problema y la seguridad de una solución de último minuto”.

Dominion presentó la corrección del software a Pro V&V, para su evaluación. Particularmente Pro V&V acababa de proporcionar pruebas de certificación para Democracy Suite 5.5-C de Dominion el 20 de abril del 2020 y el 16 de Junio del 2020, lo que condujo a la certificación EAC del 9 de Julio del 2020, pero no detectó el problema del software en ese momento.

El 1 de Octubre, se llevó a cabo una audiencia judicial a través de Zoom y se realizó una transcripción de esa audiencia. Durante la llamada asistió a la reunión de Zoom el Dr. Coomer, de Dominion. Aunque no se proporcionó el nombre de pila, parecía referirse al Dr. Eric Coomer, director de Estrategia de Producto y Seguridad de Dominion Voting Systems.

Coomer le dijo a la Corte que creía que el cambio de software “era mínimo”, pero afirmó que Dominion no tomó esa determinación, sino que “envió ese cambio a un laboratorio acreditado, en este caso Pro V&V. Ellos analizan el cambio. Ellos miran el código y determinan si es mínimo o no”.

Más tarde, durante la audiencia, se le preguntó a Coomer si sabía quién de Pro V&V estaba realizando las pruebas de software. Coomer dijo que no y señaló que “no conozco la composición de los empleados de Pro V&V”.

Esta declaración de Coomer resulta algo extraña dado que solo se han localizado a tres empleados de Pro V&V en los documentos revisados; Jack Cobb, Michael Walker y Wendy Owens. Owens y Walker fueron quienes realizaron el 26 de Noviembre de 2019 las pruebas para la certificación de Dominion Voting Systems Democracy Suite 5.5-A y fueron estas mismas dos personas quienes proporcionaron los ensayos del 13 de abril del 2020 y el 16 de Junio del 2020 de Dominion’s Democracy Suite 5.5-C. Además, Pro V&V y Dominion son miembros del mismo consejo CISA.

De hecho, el 2 de Octubre del 2020, una carta de Wendy Owens de Pro V&V se envió confirmando “que esta versión del software ICX corrigió el problema con la visualización de concursos de dos columnas”. La carta concluía con una recomendación de Pro V&V de que el cambio de software a los sistemas de Dominion se “considere mínimo”.

El 3 de Octubre, se presentó una declaración del Dr. J. Alex Halderman que refutaba los procedimientos de las pruebas de Pro V&V, señalando que el “informe deja claro que Pro V&V solo realizó pruebas someras de este nuevo software. La compañía no intentó verificar independientemente la causa del problema de visualización de la boleta, ni verificó adecuadamente que los cambios son una solución efectiva. Pro V&V tampoco parece haber hecho ningún esfuerzo para probar si los cambios crean nuevos problemas que afecten a la fiabilidad, precisión o seguridad del sistema BMD”.

El 11 de Octubre, la jueza Amy Totenberg en el caso emitió un fallo (pdf) señalando que “a pesar de los profundos problemas planteados por los demandantes, la Corte no puede saltar el límite de lo legal y potencialmente desencadenar una importante interrupción en el proceso primario legalmente establecido del estado”.

Aunque la jueza Totenberg dictaminó permitir que el sistema de Dominion sea utilizado en la elección del 3 de Noviembre del 2020, ella expresó verdaderas preocupaciones, declarando que “los riesgos no son ni hipotéticos ni remotos”.

También señaló que Jack Cobb, el director de Pro V&V, “indicó claramente que en realidad no tiene conocimientos especializados o antecedentes en ingeniería de seguridad cibernética y que él mismo no realizó ningún análisis de riesgos de seguridad del sistema BMD [Ballot Marking Device]”. En su lugar, “los demandados del estado se basaron en el testimonio del Dr. Coomer, para abordar, en base a su experiencia profesional, algunos de los importantes problemas de seguridad cibernética planteados por los demandantes”.

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